El jardinero que entrega becas de estudios

“Yo hubiera querido estudiar, pero eso fue un sueño inalcanzable” afirma Catalino Tapia, que a sus 6 años tuvo que huir de un pasado de pobreza y violencia en su Michoacán natal para terminar encontrando trabajo de jardinero en Estados Unidos. 

Ahora a los 74, intenta dar a otros la oportunidad de seguir aprendiendo a estudiantes latinos a través de la Fundación Becas de Jardineros de la Bahía de San Francisco, creadas con el dinero que Catalino empezó a pedir a sus clientes para ayudar a que en las universidades norteamericanas hubiera más iberoamericanos. Cientos de latinos se han beneficiado: “Lo que sirve a un estudiante para comer, puede ser la diferencia”.